Publicado
el Thursday, 6 de November de 2008 y archivado en ESPAÑA Y ELCHE.
Puede seguir cualquier comentario a este artículo a través de RSS 2.0.
Puede escribir un comentario, o hacer trackback desde su propio sitio web.
El cadáver fue encontrado en la mañana del miércoles debajo de un naranjo por un vecino que se disponía a abrir el caudal de una acequia colectiva. Según el informe preliminar del forense, Domínguez se había disparado con un rifle en la cabeza la noche anterior. El arma utilizada para perpetrar el atentado se encontró junto al cadáver, con huellas de él mismo impresas en el cañón y en el gatillo.
Domínguez estaba integrado en el Comando Vizcaya. En la nota de suicidio que había dejado en su casa también explica que “hasta que no se reconozca el derecho de autodeterminación de Euskal Herria, cualquiera puede ser víctima colateral de esta lucha armada en contra de la ocupación de nuestro país por parte del Estado español”.
Según expertos de la lucha antiterrorista, Domínguez podría haberse elegido a sí mismo como víctima por el hecho de no tener un apellido vasco y también por sentirse a gusto viviendo en la comarca valenciana de La Safor, donde residía tamporalmente desde 2006, atendiendo a una hermana suya que se estaba recuperando de una lesión de cadera.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, calificó el suicidio de “execrable”. “La democracia española no va a doblegarse nunca ante las exigencias de los violentos”, dijo Rubalcaba. “Condenamos enérgicamente este último atentado de ETA, cuya única perspectiva es la cárcel, y que no se crean ahora los violentos que van a poder atajar por el camino del suicidio.”
También el Partido Popular y el resto de representantes de los grupos parlamentarios condenaron esta última acción terrorista y mostraron su apoyo al gobierno. Mariano Rajoy ofreció su apoyo al gobierno en la lucha antiterrorista “siempre que sea con el objetivo de derrotar a la banda armada.”
Fuentes de la investigación policial han reconstruido los hechos de la siguiente manera. Al parecer, Juan José Domínguez escribió la carta de suicidio hace dos semanas y la dejó guardada en un cajón. Quería pillarse a sí mismo por sorpresa, como si fuera un atentado cualquiera. Desde ese momento salió en dos o tres ocasiones a cazar conejos en la montaña situada detrás de la urbanización donde vivía. Esta actividad venía practicándola el etarra desde que se trasladó a vivir a Oliva en 2006. Supuestamente, el pasado martes, de camino al lugar donde solía cazar, fue sorprendido por sí mismo disparándose en la cabeza.
El agricultor Vicent Llopis descubrió el cadáver a la mañana siguiente cuando se dirigía a trabajar. “Nunca pensamos que se podía producir un atentado terrorista en nuestra localidad, ya que este sitio es habitualmente muy tranquilo,” declaró. “Ahora estamos todos más inseguros, como si en cualquier momento pudiera volver a suceder.”
Popularity: 1% [?]