Publicado
el Friday, 11 de September de 2009 y archivado en SEÑORES.
Puede seguir cualquier comentario a este artículo a través de RSS 2.0.
Puede escribir un comentario, o hacer trackback desde su propio sitio web.
Betty Frías – Tarragona
EN EL GIMNASIO YA NO SABEN qué decirle. Él no se da cuenta de que su chiste no hace gracia. Sin embargo, cada vez que entra en la sauna del gimnasio (dos o tres veces por semana), Arnaldo Puig Cunil exclama a los allí presentes: “¡Joé qué calor, esto parece una sauna!”
A pesar de que nadie esboza la menor sonrisa, sino que cada uno sigue a su bola o incluso mira para otro lado, Puig Cunil se ríe sonoramente de su propia broma y resopla como un asno durante un rato.
“Yo cada vez que le veo venir me salgo corriendo de la sauna”, dijo otro cliente del gimnasio Tarrafitness, de Tarragona. “No puedo más con el puto chiste”.
“La primera vez que lo dijo, hace un año, alguien se rió un poco, pero nada más”, explicó otro. “Desde aquella vez lo repite a diario y nos da codazos por si no lo hemos pillado”.
“A mí me hace gracia”, explicó Puig Cunil. “Lo que pasa es que mucha gente no se da cuenta de que el chiste consiste en que quien lo dice hace como si no se diera cuenta de que realmente está en una sauna, o sea que es un idiota, en este caso yo”.
A veces, cuando la gente se cansa y le deja solo en la sauna, Puig Cunil espera a que entre alguna otra persona y cuando se sienta le vuelve a soltar el mismo chascarrillo.
El encargado del gimnasio dijo a El Garrofer que una vez intentó sacar el tema delicadamente, para pedirle que por favor guardara silencio en la sauna. “Sin embargo ha seguido haciéndolo, y legalmente no tenemos forma de expulsarle por hacer chistes malos”, dijo.
“El sentido del humor es muy subjetivo”, dijo Puig Cunil. “En mi caso me gusta el humor británico y la ambigüedad, que a lo mejor muchos no pillan”.
Popularity: 3% [?]
No lo entendéis. Es una estrategia para quedarse solo en la sauna
Un saludo,
Deprisa
A mí me pasa lo mismo. Cuando entro en un puti-club percibo tal descoque que no puedo evitar pensar aquello de “¡Esto parece un putiferio!”… Pero no es porque SEA realmente un putiferio, sino por el ambiente general que se aprecia.
En mi gimnasio hubo uno (no era Puig Conil) que lo soltó y entre varios lo echaron de la sauna a bofetadas. Desde entonces está más prohibidísimo que fumar.
qué calor…. ésto debe hablar de una sauna… (codazos)