Publicado
el Friday, 4 de December de 2009 y archivado en EXTRANJERO.
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Dersu Uzala - Kyoto (Japong)
UN MIEMBRO DESTACADO de uno de los sindicatos organizados del crimen de Japón, conocidos como yakuza, se cortó ayer el dedo meñique de la mano derecha tras habérselo manchado levemente con sus propias heces.
El suceso se produjo poco después de que Mitsuhiro Kobe (líder de un clan yakuza perteneciente a la familia Sumoyoshi-rengo) saliera del cuarto de baño de un bar de Tokio donde se celebraba una reunión de los principales cabecillas de la organización.
Según pudo saber El Garrofer, Kobe se quitó los zapatos e hizo las reverencias de rigor antes de sentarse sobre el tatami con los demás comensales. Pero cuando quiso darse cuenta de que tenía un dedo manchado de caca, ya era demasiado tarde: sin mediar palabra, el oyabun (líder supremo) Kenechi Shinoda le pasó un cuchillo mirándole la maculada uña, y le invitó tácitamente a practicarse un yubitsume, término con el que se conoce la amputación ritual de la última falange de un dedo.
John Bester, coautor de “Confessions of a Yakuza”, explicó a El Garrofer que “el castigo por sentarse a comer con un dedo manchado de mierda no está tipificado en el código de honor yakuza”.
En todo caso, asegura Bester, “Kobe tuvo suerte de que no se hubiera interpretado el incidente como un insulto, ya que de lo contrario le podrían haber obligado a cortarse un brazo a la altura del hombro o a meterse doscientos gramos de arroz en el escroto”.
Kobe procedió a cortarse el dedo en estoíco silencio y, de la misma, se lo entregó a Shinoda que lo rechazó por estar manchado de mierda. A continuación, y tras ser perdonado por el oyabun, el cabecilla yakuza se terminó sus macarrones con chorizo.
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Hay que destacar que el Tantō con el que se cortó el meñique del Yakuza fue utilizado por él mismo para huntar en el pan del desayuno al siguiente día la batā.
Es la historia de Kenzaburo Shinagi que no se sacudía bien la minga después de mear y que después de ir al servicio se le ocurrió sentarse en la mesa del jefe de su clan yakuza con unos pantalones de tenis que se encontraban con unas gotitas a la altura de la bragueta. Kenzaburo Shinagi, que actualmente ha dejado los yakuza y se dedica a cantar en salas de fiesta con el alias Iyima Mizoguchi, lamentablemente tuvo que cumplir con los rituales del clan y aprender a mear sentado.
Salud y Libertad.